Por Kike Ferrari y Juan Mattio

Articular históricamente el pasado no significa conocerlo como ha sido en verdad. Consiste, más bien, en apropiarse de un recuerdo tal y como brilla en un instante de peligro (…) En cada época hay que esforzarse por arrancar de nuevo la tradición del conformismo que pretende avasallarla (…) El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo le es dado al historiador convencido de que ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer.
Walter Benjamin

 

 

Los primeros mensajes del día lo daban por sentado. Las dudas eran de orden práctico: con o sin los pibes, a qué hora, en qué esquina. Nos permitimos incluso una humorada sobre una naciente unión de escritores que nos invitaba a marchar después de un año de ignorar nuestro pedido de un espacio en el que debatir.

Y entonces surgió la duda. ¿Y si hoy no vamos? ¿Qué pasa? ¿Y si dedicamos esta plomiza tarde de 24 de marzo a pensar, hacernos preguntas y escribir?

¿Qué pasa si nos quedamos acá, intercambiando apuntes, cruzando ideas, intentando construir una reflexión lateral sobre el 24 de marzo y sus consecuencias? ¿Qué si probamos una intervención distinta, si recordamos que la resistencia y la acción no están sólo en las calles?

 

 

Por Facundo Nahuel Martín

 

Nicolás Germinal Pagura (2018) Hacia una teoría crítica del trabajo en el capitalismo actual. Revisión sobre las tesis sobre el “fin del trabajo” e indagación de perspectivas alternativas, Buenos Aires, Teseo Press, 466 p.

 

La vuelta del fin del trabajo

Parece que el debate sobre el fin del trabajo se reabre periódicamente, retornando como una pesadilla recurrente o un sueño utópico del capitalismo actual. Alumbrando futuros de automatización postcapitalista o distopías de exclusión masiva, este debate parece volverse a instalar a intervalos desde los años 80. El argumento es recurrente: las máquinas nos estarían reemplazando. Ejemplos más o menos impresionantes (subterráneos que se manejan solos, computadoras que organizan la producción de manera automatizada, etc.) preparan el terreno ideológico para las predicciones más apocalípticas sobre la inexorabilidad del fin del trabajo asalariado. La tecnología parecería convertirse en la variable independiente de la historia. Su avance, inexorable y en ascenso continuo, determinaría o al menos condicionaría todo lo demás. Hoy, con con el auge de las plataformas digitales, la discusión parece reabrirse una vez más. En este contexto, Nicolás Pagura publica oportunamente su tesis doctoral, defendida en la Universidad de Buenos Aires en 2014.

Manifiesto de Un feminismo para el 99%

 

Por Cinzia Arruzza, Titthi Bhattacharya y Nancy Fraser

 

El feminismo que tenemos en mente reconoce que debe responder a una crisis de proporciones que hacen época: el desplome de los niveles de vida y el amenazante desastre ecológico; las guerras devastadoras y las expropiaciones intensificadas; las migraciones en masa recibidas con alambradas de púas; el racismo y la xenofobia envalentonados, y la abolición de derechos ganados con mucho esfuerzo, tanto sociales como políticos.

 

Por Jhosy Coronado

 

01/02/2019

Amílcar Figueroa: En primer lugar hay que entender que el conflicto que se mira hoy en Venezuela, hay que inscribirlo en las condiciones geopolíticas a nivel planetario y no hay que perder de vista la esencia global del capitalismo, particularmente del capitalismo occidental donde el hegemón del sistema, Estados Unidos ha entrado en retroceso en cuanto a su capacidad económica: la capacidad de producción de mercancía y ha entrado también en retroceso en términos geopolíticos en algunas regiones hacia el este del mundo, en fin, está perdiendo este papel con que surgió a raíz de la implosión de la Unión Soviética, prácticamente era el hegemón en el mundo unipolar. Ahora, por supuesto en estas circunstancias le costó mucho el avance de China y Rusia en algunos países de América Latina, el volumen de comercio avanzó, e incluso en países que ha ganado la derecha recientemente, cuando el presidente lanza una serie de bravuconadas como en Brasil, pero el nivel de comercialización hoy de Brasil con China es muy alto, hay cosas en las que ellos van a tener que manejarse y obviar para seguir adelante con su plan. Pero, dentro de estas circunstancias el imperialismo y los países digamos hegemónicos en el capitalismo, en la actual etapa, más que por los mercados, se plantean pegarle mano, controlar los reservorios estratégicos, reservorios que son finitos y que son imprescindibles su control para ejercer la dominación, entonces todos sabemos la cantidad de recursos que posee Venezuela en el subsuelo, y, por otro lado, ya que son dos cosas: la defensa de los reservorios de energía, de controlar digamos las reservas hídricas, las reservas de coltán, pero a la vez, el hecho de verse en la necesidad de impedir la influencia de otras potencias que a nivel internacional le son adversa. Esto es lo que está mediando acá y que yo diría que ese conflicto no tiene resolución a corto plazo, porque desde el punto de vista legal no hay basamento legal para deponer al presidente Nicolás Maduro y desde punto de vista de la cohesión de las fuerzas armadas, no han podido por más llamados que hagan los Estados Unidos a romper la unidad de las fuerzas armadas, y todavía el chavismo conserva gran cantidad de apoyo popular, impensable para el nivel de presión que ha habido, sobre todo la presión económica, por eso es que ahora apuntan a asfixiar más la dinámica interna de la nación, o sea para ver si logran quebrar o reducir a un mínimo el apoyo popular y después sería que haría una agresión. Yo creo que la intencionalidad es ésa, poner el gobierno contra la pared y obligar a una negociación en condiciones muy difíciles, o si no logran la negociación, una intervención, pero que no es mañana. Pasa por una escalada en ese proceso de asfixia.

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.