Por Germán Díaz.

 

El objetivo del presente trabajo es ofrecer un marco de inteligibilidad para las tesis teórico-políticas de Deleuze y Guattari respecto de las formas organizativas y, específicamente, para sus críticas de la forma-partido, puntualmente en su concepción leninista. Esta tarea de elucidación permitirá finalmente evaluar críticamente su aporte, su alcance y sus límites.

Publicado originalmente en Jornal do Brasil.

Por Alexandre Machado. 

Traducción de Guillermina Huarte

La Concejala más votada en las elecciones de 2016 en Niterói, Talíria Petrone, era compañera de partido y amiga de Marielle Franco. Única mujer en la Cámara Municipal de la ciudad, negra, feminista perfilada para ser vice de Tarcísio Motta en la boleta del PSOL para concurrir al gobierno de Río, carga la misma bandera de su amiga en apoyo a los Derechos Humanos. “No es para quedarse a la defensiva, necesitamos hacer un trabajo para deconstruir la idea equivocada que muchas personas tienen sobre el tema”, afirma la concejala, que lucha por el fin del asistencialismo en las favelas, promovido por los “coroneles de la política”.

¿Cómo evalúa los ataques a Marielle Franco después de su asesinato?

Internet, que debería ampliar el acceso a la información, se ha mostrado como un fuerte instrumento para que la extrema derecha haga consolidar la mayoría de sus ideas, trabajando con una memoria machista, racista y de intolerancia con relación a todos los temas y personas que se involucran con los asuntos de igualdad social.  Lo que sucedió con Marielle muestra cómo las redes sociales son usadas para eso. Se encargaron de disociar la figura de ella, de lo que siempre es y va a ser, de las luchas que defendía. Intentaron apropiarse de una conmoción mundial, y eso es muy grave. Quieren hacer que Marielle se vuelva una más en las estadísticas. Estadísticas que ella misma denunciaba.

Usted habló sobre las banderas de Marielle. ¿Hasta qué punto los ataques pueden afectar lo que ella venía desarrollando?

Están intentando deshacer todo lo que ella siempre fue, una mujer socialista, feminista, negra, de la favela, lesbiana y que enfrentaba ese modelo de seguridad pública que existe contra nosotros y que fue potenciado por la intervención en Río. Hay que apurarse en descubrir no sólo quién apretó el gatillo, sino también quién mandó a matar a Marielle. El mentor de este crimen temía enfrentarse con ella, temía sobre todo perder privilegios. Esos ataques deshumanos y orquestados, sobretodo a través de internet, intentan disociar a Marielle de lo que ella todavía es, de lo que representa para nosotros y para la continuidad de sus luchas. Y disociar a Marielle de lo que ella significa es ejecutarla de nuevo.

 ¿Usted cree que fue un crimen político?

Si.Hay actualmente un crecimiento de la extrema derecha, eso se da en relación a los avances de algunas luchas, como las causas LGBT, de posicionamiento importante de las mujeres, de los negros. Es una respuesta a esos avances en el campo progresista que  vemos, hoy, esas acciones de barbarie. Lo más grave de esos ataques en internet es que representan una extracción del aumento del nivel de violencia política. Es un atentado a la libertad de pensamiento. Barbarie. 

Esa violencia llegó a usted, y el autor de las llamadas con amenazas para su gabinete fue acusado…

Sí, pero antes fue sólo un individuo. Así que asumimos el mandato, aquí en Niterói, vivenciamos picos de agresiones en las redes sociales, de personas que se encuentran en el derecho de intimidar para callar a quien piensa diferente de ellos. Soy la única mujer, negra y feminista, en una Cámara de mayoría conservadora, con muchos nombres ligados a la extrema derecha. Sufro ataques sistemáticos en las redes sociales, soy llamada vagabunda, me amenazan de muerte,  me dicen que yo “vuelva para la senzala”. Se perdió completamente el miedo de agredir a la posición política de otro, lo que representa claramente un elemento de barbarie, contra el mínimo de democracia al que conseguimos llegar.

 ¿Usted ya sufrió con las noticias falsas?

 Una vez, en un evento hablé sobre una operación de la policía en la favela de Salgueiro, en São Gonçalo, afirmando que allí se produjo una matanza. Critiqué aquella operación, pero también enumeré propuestas sobre seguridad pública, items que beneficiarían, inclusive, a los propios agentes de seguridad. Y pedí un minuto de silencio por las víctimas de aquella matanza. Pues bien, luego de eso, en las redes sociales salió “Concejala pidió un minuto de silencio por los bandidos”.

 ¿Cómo reaccionar a esas manipulaciones?

 No da para quedarse a la defensiva, tiene que seguir el radicalismo en nuestras pautas. Y digo radicalismo en el sentido de ir al fondo de las raíces de esos temas. Queremos y necesitamos hacer un trabajo para deconstruir, por ejemplo, la idea equivocada que muchas personas tienen sobre los Derechos Humanos, hacer llegar a ellas lo que realmente significan esas dos palabritas, que es el derecho universal de vivir.

 ¿Cómo continuar el trabajo?

La primer cosa, como yo digo, es puntuar la importancia de cuestiones relativas a los Derechos Humanos, lo que significa reafirmar las pautas defendidas por Marielle. Pero también estamos ocupando espacios, entendiendo eso como un instrumento de lucha. Necesitamos tener más mujeres negras, más LGBTs, más gente para dar visibilidad a esas pautas.

Durante las campañas electorales, mucho se discute sobre las propuestas de la izquierda, que tenderían a quedarse en el campo de las ideas, no alcanzando al elector, que quiere y necesita identificarse con acciones prácticas. ¿Cómo, entonces, ocupar esos espacios?

La idea es potenciar nuestra relación con los diferentes territorios de la ciudad. Ir allá, escuchar las demandas durante el mandato y no solamente en la hora de la elección, como es de costumbre de esos coroneles de la política. El objetivo es romper con esa dinámica de esos buitres del poder, que usan la pobreza para ganar voto. Eso es un vestigio de coronelismo en la política. Para quebrar ese ciclo, estamos invirtiendo el tiempo de nuestro mandato en la relación directa con cada territorio. Da trabajo, es difícil, pero es la única forma de romper con esa tradición política manipuladora. Si el pueblo acepta lo que ciertos candidatos hacen, como donaciones en épocas de campaña, las conocidas acciones de “centros comunitarios”, por ejemplo, es porque necesita. Las personas están carentes de acceso a bienes y servicios que sólo terminan consiguiendo por las manos de esos coroneles. Queremos romper eso, llevando el mandato hasta los territorios.

¿Ya es posible vislumbrar acumulación a partir de ese trabajo?

Ya percibimos un aumento de movilización de la sociedad en el reconocimiento de ese trabajo, sí. Hay, por ejemplo, un Foro de Lucha por la Vivienda de Niterói. La movilización social también consiguió conquistar la pelea contra el armamento de la Guardia Municipal. Tenemos, todavía, tantas otras movilizaciones, como las de las mujeres contra la violencia. Todo eso comprueba que ese modelo es un instrumento de lucha de los territorios. Movilizamos, producimos movimiento en la vida política de la ciudad.

 

 El 7 de abril pasado, Rolando Astarita participó del evento “Marx nace”, realizado en el teatro Cervantes, con una intervención titulada “Una lectura política de El Capital”.. Ésta consistió en la lectura y comentarios de pasajes del capítulo 1 de esta obra. Abajo reproducimos el audio de sus intervenciones.

Por Miguel Savransky

La semana pasada viajé por segunda vez a Cosquín para asistir al FICIC, el Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín, que en esta ocasión celebró su octava edición y año a año viene ganando terreno y notoriedad –bajo la sombra de popes mastodónticos como el BAFICI porteño y el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata– como uno de los espacios cinéfilos de encuentro, exhibición y discusión más importantes de todo el país. La particularidad distintiva del FICIC es, sin dudas, la coexistencia virtuosa de una línea de programación cuidada y exigente y un ambiente fraterno fruto de la escala no ampulosa y la frugalidad de placeres que depara una ciudad de provincia envuelta en las sierras como Cosquín, en la que los dos o tres cines o sitios de actividades están emplazados en un radio de cinco cuadras y los perros peregrinan a la deriva por todas partes (poblando cajeros automáticos y debiendo ser expulsados amablemente de las salas alguna que otra vez, una presencia ubicua que supo ser parte de la carne documental de Tres D de Rosendo Ruiz en su momento, un justo habitué de quien se pudo ver precisamente la reciente Casa propia). Contando con pocos recursos y una infraestructura comparativamente mucho más precaria, lo que permite que una instancia así salga adelante con tal esplendor es la calidez y pasión de todo el equipo de organización que se pone el festival al hombro. Este feliz concurso de circunstancias hace del FICIC el festival de cine más amoroso del país.

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.