por Valerio Arcary

 

El nacionalismo es hoy el vocabulario de una extrema derecha neofascista en un sinnúmero de países. “Brasil por encima de todo” fue uno de los eslóganes que llevó a Bolsnaro a la victoria electoral. Este discurso tiene una historia.

 

Por Helen Hester

(Traducción de Toni Navarro)

 

 

 

Texto publicado originalmente en Alembic. Editoras: Sarah Jury, Helen Kaplinsky y Lucy A. Sames. Primera edición de 200 ejemplares impresos con motivo del programa público Alembic en Res. Londres 2018. Publicado por Res. usando el ISBN público 978-1-908452-70-2 http://beingres.org/product/alembic/

 

Introducción

 Este ensayo busca examinar críticamente algunas de las estrategias (críticas, políticas y estéticas) implementadas por una generación previa de pensadoras feministas, y entender qué elementos de este activismo pueden ser efectivamente resignificados para hoy. Más específicamente, especula sobre qué puede ofrecer el ciberfeminismo de los años 90 -un “amplio abanico de teorías, debates y prácticas sobre la relación entre género y cultura digital” (Daniels, 2009: 102)- a los proyectos políticos emancipatorios del siglo XXI. Puesto que hay una pluralidad de desafíos genéricos específicamente asociados a “vivir en condiciones de virtualidad” (Hayles, 1999: 18) -desde el acoso sexual en las redes sociales a la privacidad y la protección de imágenes en línea- aún hay mucho que aprender del compromiso con el pensamiento ciberfeminista premilenial. Sin embargo, no sólo las condiciones tecnomateriales han cambiado considerablemente en los últimos veinte años, sino que las bases teóricas de algunas tentativas ciberfeministas parecen necesitar urgentemente una actualización. En lo que sigue, trataré de reconocer y desarrollar algunas importantes genealogías activistas, mientras apunto hacia algunas posibles vías para expandir y revisar este elemento de nuestra historia feminista.

 

A los 100 años de su asesinato

Michael Löwy

En enero de 1919 Rosa Luxemburg, fundadora del Partido Comunista Alemán (Liga Spartakus) fue asesinada por una unidad de los cuerpos francos, banda de oficiales y militares contrarrevolucionarios –futuro vivero del partido nazi- que fueron enviados a Berlín por el ministro socialdemócrata Gustav Noske para acabar con el levantamiento espartaquista.

Es, como Emiliano Zapata en ese mismo año, una "vencida de la historia". Pero su mensaje continúa vivo en lo que Walter Benjamin define como "la tradición de los oprimidos"; un mensaje a la vez, e inseparablemente, marxista, revolucionario y humanista. Tanto en lo que respecta a la crítica del capitalismo como sistema inhumano, su combate contra el militarismo, el colonialismo, el imperialismo, como en su visión de una sociedad emancipada y su utopía de un mundo sin explotación, sin alienación y sin fronteras, este humanismo comunista atraviesa como un hilo rojo el conjunto de sus escritos políticos y también su correspondencia, sus emotivas cartas desde la cárcel, leídas y releídas por sucesivas generaciones de jóvenes militantes del movimiento obrero.

En la perspectiva de una refundación comunista para el siglo XXI resaltaría de forma particular cuatro temas de su pensamiento: el internacionalismo, la concepción abierta de la historia, la importancia de la democracia en los procesos revolucionarios y su interés por las tradiciones comunistas pre-modernas.

 

Artículo publicado originalmente en vientosur el 22/12/18

Por Patrick Le Moal

 

En Francia vivimos una situación inédita: un impetuoso movimiento social, inventivo e incontrolable. In extremis, con esta movilización de los chalecos amarillos estamos festejando el 50º aniversario de las luchas de Mayo 68. Ahora bien, las características de su movilización muestran hasta qué punto las condiciones de la lucha de clases se han modificado a lo largo de estos 50 últimos años. Se trata de una conmoción, hemos entrado en el siglo XXI.

Este movimiento, que no lo impulsó ningún partido ni sindicato sino que emergió a partir de las redes sociales, con su dimensión nacional y su determinación ha desestabilizado la apisonadora neoliberal de la start up Macron.

Comenzó con la firma de una petición que se extendió como la pólvora a nivel nacional y obtuvo un apoyo masivo de la gente. Nada que ver con un trabajo paciente e incluso informal de las organizaciones sociales, para movilizar. Y una vez iniciado, no ha parado y se ha radicalizado con mucha rapidez.

 

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.