Facundo Nahuel Martín

La hipótesis de un “leninismo libertario” sigue siendo un desafío de nuestro tiempo

Daniel Bensaïd

¿Nuevos y viejos formatos organizativos?

La búsqueda de nuevos formatos organizativos a distancia de los partidos de izquierda tradicionales ha sido una importante marca de la experimentación de izquierda en los últimos años, en particular en América Latina y Argentina. Con consignas como la autonomía, la autodeterminación, la horizontalidad o la construcción de poder popular, se reafirmó de diferentes maneras que sólo el protagonismo directo de la clase trabajadora y los sectores populares en la conducción de los procesos de cambio puede propulsar la radicalización política y evitar la deriva burocrática. La creación de poder popular como lineamiento estratégico-programático remite a la organización autónoma de los desposeídos en órganos basados en la participación directa, y ha sido una consigna y guía para la acción de gran importancia en los últimos años.

 

Desde fines del siglo pasado, empezaron a emerger en América Latina y Europa nuevas fuerzas políticas de izquierda, que se caracterizaron por no reproducir los métodos para la construcción partidaria de las corrientes revolucionarias de los años 60 y 70.

Estos nuevos partidos no surgieron principalmente a partir del crecimiento abrupto de alguna corriente de la izquierda revolucionaria, sino como producto de procesos de reagrupamiento, recomposición y reorganización de sectores de izquierda provenientes de varias tradiciones y de su fusión con las nuevas generaciones militantes provenientes de los movimientos sociales.

El terreno principal de construcción de estos “partidos amplios” fue Europa occidental, donde el giro hacia la derecha en la socialdemocracia, la crisis estructural del estalinismo y la emergencia de una nueva generación militante vinculada a los movimientos sociales, abrió un espacio político para la izquierda radical. Son ejemplo de estos nuevos partidos el NPA francés, Die Linke en Alemania, el SSP escocés, Rifondazione Comunista en Italia, el Bloco de Esquerdas en Portugal, entre otros. Sometidos a marchas y contramarchas, actualmente, siguen emergiendo experiencias de estas características: Syriza y luego Unidad Popular en Grecia; Podemos en el Estado español; Left Unity y ahora el movimiento en torno al nuevo liderazgo laborista de Corbyn en el Reino Unido.

 

Publicada originalmente en Critique Communiste, nº 16, junio de 1977. Transcripción y notas: Adrián Sánchez.

Henri Weber (n. Khodjent, Tayikistán, 1944) es un político, filósofo y politólogo francés. Nació en el seno de una familia de relojeros judíos originaria de la Alta Silesia, de una zona situada a pocos kilómetros del tristemente célebre campo de exterminio de Auschwitz, y trasladada a la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. En su juventud fue miembro de una organización sionista de izquierdas. Emigrado a Francia, en su época de estudiante ingresó en la Unión de Estudiantes Comunistas (UEC), organización vinculada al PCF. Fue expulsado en 1965 de la misma junto a un importante sector en el que se encontraban figuras como Alain Krivine, dando nacimiento a las Juventudes Comunistas Revolucionarias (JCR), embrión de la futura LCR francesa. En la Liga dirigió su semanario, Rouge, y su revista, Critique Communiste, entre 1968 y 1976. Fue uno de los principales líderes estudiantiles del Mayo del 68. En los años 80 abandonó la izquierda revolucionaria, ingresando en el Partido Socialista francés, por el cual fue senador,  y actualmente es eurodiputado. Es  autor, entre  otras obras,  de  Marxismo  y conciencia de clase (Madrágora, Barcelona, 1977) y, junto a Daniel Bensaïd, de Mayo 68: un ensayo general (ERA, México, 1969).

 

José Correa (Insurgencia – PSOL)

El presente documento fue elaborado por José Correa, dirigente de la recientemente conformada organización Insurgencia, tendencia interna del PSOL de Brasil. Más allá de situarse en una coyuntura nacional específica, el texto establece muy logradamente los contornos generales del trabajo de redefinición programática y estratégica que requiere el proyecto socialista para América Latina. Traducción de Martín Mosquera para www.democraciasocialista.org. 

Introducción: la centralidad de la idea de revolución

La idea de revolución es central para pensar la transformación social. Desde los procesos que llevaron al derrocamiento del orden feudal hasta las iniciativas que realizaron esfuerzos de superación del capitalismo, pasando por las luchas que condujeron a la emancipación de naciones, las revoluciones simbolizan el rechazo intransigente al estado de cosas establecido y el compromiso con la estructuración de un orden social y político distinto. Ellas son, por la amplitud de los cambios que promueves cuando corresponden a necesidades profundamente sentidas por las sociedades, las “locomotoras de la historia”.

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.