Por Danielle Jardim

Traducción: Guillermina Huarte para Revista Intersecciones

Marx, al hablar de la “acumulación primitiva del capital” no aborda las expropiaciones sólo como algo necesario para la consolidación del capitalismo- relacionando la separación necesaria entre capital y trabajo que pone a disposición los medios de producción en manos de algunxs, dejando para muchxs sólo la venta de su fuerza de trabajo y el acceso al mercado como vía para la satisfacción de sus necesidades-, sino que también aborda las expropiaciones en escala creciente como un resultado de acumulación capitalista. La concentración de capitales estimula, necesita, depende de su reproducción cada vez en mayores proporciones, impulsando nuevas formas de expropiación y explotación de los seres humanos.

 

 

Martín Mosquera[1]

26/10/18

El fascismo está a las puertas del poder en Brasil, el gigante latinoamericano, la sexta economía mundial. Se trata, pues, de una conmoción de alcance internacional y, probablemente, de una inflexión en la historia brasileña y regional. La dinámica política inaugurada por los resultados del primer turno dio licencia a un gran despliegue de violencia social y política y presenciamos en estos días una sorprendente explosión de atentados y agresiones a personas LGTBI, mujeres, pobres, negros y simpatizantes del PT, por parte de seguidores de Bolsonaro. Como dijo Maud Chirio, especialista en historia brasileña, “asistimos en directo a la fascistización de Brasil”. Al borde del abismo, es necesario discutir sobre el peligro que enfrentamos para prepararnos para los combates que vienen.

por Emiliano Exposto y Gabriel Rodríguez Varela

 

Aclaración. El presente artículo continúa la serie de textos que publicamos en Revista Intersecciones. Previo a adentrarnos en el escrito que hoy compartimos nos interesa hacer una aclaración: aquello que anteriormente denominamos Psicoanálisis de Orientación Rozitchneriana, en función de precisar los términos con que rubricamos el posible alcance de nuestros desarrollos, será denominado como Crítica clínico-negativa.

Por Mabel Thwaites Rey

23/10/2018

Desde estas orillas rioplatenses, el triunfo resonante de Jair Bolsonaro en las elecciones brasileñas nos ha caído como una bomba atómica. Sabíamos que el clima ya era de guerra, que el enemigo tiene armas poderosas y que las fuerzas del campo amigo ya venían menguadas. Sin embargo, la magnitud del caudal de votos que ha cosechado el personaje más revulsivo de la derecha brasileña nos enfrenta de lleno a la dimensión profunda de nuestras dificultades e impotencias como izquierda, sea en Brasil, en Argentina o en cualquier comarca del convulsionado planeta. Nosotros pretendemos encarnar los valores de igualdad, solidaridad, justicia, respeto mutuo, empatía, fraternidad. Creemos expresar los intereses y necesidades de las personas más sumergidas y ser portadores de la democracia genuina, participativa, horizontal. Tendemos, más o menos conscientemente, a atribuirle a las clases trabajadoras una bonhomía innata, solo aplastada por la dominación burguesa, y nos pretendemos expresión de una suerte de esencia popular fraternal, generosa y altruista, universal e inmutable, que pugna por liberarse de las garras opresoras del capital. Sin embargo, cuando parte de las capas trabajadoras pobres se inclinan por opciones reaccionarias, cunde entre nosotros el desconcierto, el enojo, la incredulidad, la desilusión o la desesperanza, o una mezcla de todos estos sentimientos.

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Sobre Revista Intersecciones

Revista INTERSECCIONES es una publicación colaborativa porque se nutre de aportes y reflexiones diversas, de disciplinas y proveniencias heterogéneas con un horizonte común: aportar en la búsqueda de intersección entre todxs aquellxs que hoy pensamos que no hay recetas preconcebidas y que el camino hacia la superación de las múltiples opresiones está por construirse.